«Un sistema de depósito, devolución y retorno de envases eficaz que implique a toda la sociedad valenciana es la herramienta más eficaz para evitar que centenares de toneladas de plásticos, aluminio y vidrio acaben en bosques, ríos y en el mar», afirman desde la formación.

La formación autonomista valenciana VLC Unida ya está mostrando las líneas de trabajo que marcarán sus propuestas electorales de cara a los comicios autonómicos y municipales de 2023. Dichas líneas serán visibles ya en modo de ponencias en el inminente I Congreso de la formación, que se celebrará en fechas muy próximas.

Una Ley Autonómica de Residuos de vanguardia en España

En materia de ecología y protección del medio ambiente, Valencia Unida ha publicado en su web la promoción incondicional de una Ley Autonómica de Residuos,  que supere el ineficaz modelo de los contenedores amarillos, “porque el medio ambiente valenciano no puede esperar, porque implica un ahorro del 60% para los contribuyentes y porque en otros países este modelo ha hecho que se alcance un 98,5% de reciclaje de plásticos, aluminios y vidrios”. Desde la formación aseguran que “este modelo de gestión de residuos será el que marque el camino a seguir por todas las demás comunidades autónomas”.

Ecoembes debería adoptar el modelo SDDR

España actualmente sólo recupera el 38% de los envases, con el actual modelo de contenedores amarillos (y azules) gestionado por Ecoembes, sin embargo en VLC Unida estiman que “la circularidad de los envases se vería muy reforzada -como ocurre por ejemplo en Alemania- incluyendo el factor de devolución económica al usuario”. “Ecoembes ya ha visto que su modelo de gestión de residuos es ineficaz, y debería plantearse la adopción del SDDR que ya funciona con éxito en al menos diez países europeos”.

El Gobierno de PSOE + Podemos + nacionalistas estableció en 2021 una fórmula condicionada para la implantación del sistema SDDR: se impondrá ese modelo si en 2023 no se llega al 70% de botellas de plástico de un solo uso recuperadas y al 85% en 2027. Cifras que, en opinión de VLC Unida “no son más que una rémora para ganar tiempo y seguir permitiendo que Ecoembes siga gestionando apenas un 25% de los envases, dejando que el 75% restante acabe en la naturaleza y obligando al contribuyente a asumir costes de reciclaje que no serían necesarios con el sistema SDDR”.